Risotto de calabaza

risotto de calabaza

El risotto de calabaza, hecho a nuestra manera, es un sencillo plato, pero riquísimo, que encantará a todos los que lo prueben. La combinación entre el sabor de la calabaza con el arroz, y el resto de ingredientes son una mezcla muy acertada. A continuación os explicamos cómo hacer un risotto de calabaza de forma sencilla:

Ingredientes

  • 1/2 cebolla
  • 1L de caldo de verduras
  • 1 vaso de arroz Arborio
  • 1 vaso de vino blanco seco
  • 600 gr de calabaza
  • 100 gr de parmesano
  • 50 gr de mantequilla
  • Aceite de oliva
  • Sal

Elaboración de la calabaza:

  1. Lo primero que haremos será precalentar el horno. Lo más sencillo para preparar este delicioso risotto es comprar directamente la calabaza cortada en trozos, aunque también lo podemos realizar con una calabaza entera. Si preferís comprar la calabaza entera debemos cortarla por la mitad, retirar las pepitas (que podéis aprovechar para hornearlas con un poquito de aceite, sal y pimienta, y tendréis pipas de calabaza listas para comer).
  2. Cubrimos una bandeja con papel sulfurizado, y colocamos los trozos de calabaza. A continuación, los rociamos con un chorrito de aceite de oliva, sal y pimienta. Movemos para que quede toda bien impregnada. Si lo vais a preparar con la calabaza entera, colocáis las dos mitades sobre la bandeja, las sazonáis, y les dais la vuelta.
  3. Metemos la calabaza en el horno a 180º durante más o menos 30 minutos, o hasta que la carne de la calabaza se ablande.
  4. Mientras esperamos a que esté lista seguimos cocinando el resto del risotto.
  5. Una vez hayamos comprobado que esta blanda, retiramos la bandeja del horno y metemos la calabaza en un cuenco para aplastarla con un tenedor.
  6. En cuanto esté machacada podemos dejarla tal cual o pasarla por una batidora de mano o minipimer.
  7. Cuando esté lista, la reservamos.

Elaboración del risotto de calabaza:

  1. Como siempre cortamos la cebolla en brunoise, es decir, de forma muy picada. Cogemos una sartén grande y la colocamos en un fuego fuerte con un chorro de aceite de oliva.
  2. En cuanto esté caliente vertemos la cebolla, y removemos. Bajamos un poco el fuego para evitar que se nos queme. Aprovechamos ahora para rayar el parmesano y lo reservamos.
  3. Dejamos que se cocine, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla adquiera una textura transparente.
  4. Una vez lista, echamos una nuez de mantequilla y en cuanto se derrita agregamos el arroz y mezclamos bien. Removemos durante dos minutos y vertemos el vaso de vino blanco. Volvemos a mover el arroz, y subimos el fuego para que éste se evapore.
  5. En cuanto se haya consumido echamos un vaso de caldo de verduras y mezclamos, no vertemos todo el caldo de golpe, es posible que no necesite el litro entero.
  6. Cuando observemos que apenas queda líquido, volcamos otro vaso de caldo. Vamos probando el arroz para ver cuánto le queda. Si necesita más caldo iremos echando medio vaso, de esta manera no pecamos de que nos quede demasiado caldoso, o bien se nos pase.
  7. En cuanto veamos que está casi listo pasamos a echar poco a poco el puré de calabaza y removiendo a la vez para ver la cantidad exacta que necesita.
  8. Cuando comprobemos que la medida del puré es la idónea continuamos echando el parmesano rallado.

¡Listo! ¡Ya tenemos preparado el delicioso risotto de calabaza! Ahora sólo queda emplatarlo.

Emplatado del risotto de calabaza:

Para el emplatado hemos utilizado unos cuantos ingredientes más, estos son: 500 gr de setas portobello, tomillo, y 4 o 5 lochas de bacon.

  1. Cortamos el bacon en trozos lo más pequeño posible.
  2. Cogemos una bandeja de horno y la forramos con papel sulfurizado.
  3. Echamos el bacon en la bandeja, y la colocamos en el horno a 180º durante más o menos 10 minutos, o hasta que esté crujiente.
  4. Limpiamos los champiñones y los laminamos.
  5. Cogemos una sartén y echamos un chorrito de aceite.
  6. En cuanto se caliente ponemos los champiñones y los sazonamos con un poco de tomillo y sal. El tomillo es opcional, podéis ponerle la especia que más guste en casa, o bien, podéis prescindir de las especias.

O sí lo preferís, también se puede emplatar con un par de hojas de salvia.